Según el Diccionario de la Real Academia Española, la palabra chinchorreando no existe ni en los centros espiritistas. Seguro que si allí la conocieran cada vez que Changó estuviera de juerga los santeros tendrían que ir a buscarlo al chinchorro más cercano donde estaría dándose par de palos antes de montársele a alguien (por aquello de que quien está ebrio dice la verdad).  Con mucho respeto Changó!

Hace par de semanas atrás transitaba por Bayamón cuando de pronto vi un chinchorrito de estos que se veía encendio’. Como consultora de alimentos y bebidas de mi excelente compañía tengo a mi cargo el Departamento de R&D (research and development). Así que obligadamente me tuve que detener en el lugar, estacionar el carro en Walgreens (por que es más seguro), velar al guardia de la farmacia para que no me cogiera saliendo del parking de “30 minutes only” y cruzar la calle hasta el chinchorro. De paso llamé a un viejo amigo, viejo amor y más viejo que yo (sorry Jorge) para que viniera a hacerme compañía. Aunque ustedes saben que me defiendo muy bien cuando salgo a hacer “research & development” sola nunca está demás andar con alguien por aquello de pagar la cuenta.

A mi me encantan los lugares con ambiente, sobre todo porque puedo ser yo sin tener miedo de llamar mucho la atención. En lugares así el ambiente está tan encendio’ que las mamisongas pasamos desapercibidas. Sí, porque este lugar en particular no es para firulísticas (que yo no caigo en la categoría), estas niñas de cuerpos de diosas que se meten a estos lugares con estiletos, blower y minifalda y pasan la mayor parte del tiempo evitando tropezar con alguien. Que se les encoje el pelo!! Y con esos tacos no pueden bailar y si bailan es en el “comfort zone” (alguien vio la película Hitch cuando Will Smith le enseña a su cliente a moverse de lado a lado sin hacer ninguna otra pirueta, algo así).

A este tipo de lugar se va en mahoncito, suecos, clogs o sandalias bajitas si es posible porque sabes que vas a estar apretujada contra cuerpos sudorosos bailando al son que le toquen. Con el pelo en un moño y poco maquillaje porque el calor es infernal, es un sauna de caderas, hombros con hombros y pegaera. Pero en esta ocasión no puedo protestar mucho porque yo andaba vestida de negocios. Acababa de salir de dar una certificación en un restaurante cercano. Pero a pesar de la indumentaria voltearon cabezas. A lo mejor pensaron que me había equivocado de oficina.

Me creen si les digo que no veía por ninguna parte el nombre del local. Semanas después cuando volví con unos buenos amigos a visitar el sitio el bartender me dijo que se llama Los Cocos y está ubicado justo al frente del Walgreens que está junto al Mall de Santa Rosa. Pues bien, la chulería del sitio es que a pesar de ser un domingo estaba que no cabía un alma más. El lugar no es muy amplio y puedes decidir entre quedarte dentro del local con el pie izquierdo o poner el pie derecho en la calle, es más puedes estar en ambos sitios a la vez. En la tarima improvisada, para la cual sacaron las máquinas tragamonedas a un pasillo interior, se había acomodado una orquesta. Sí señor, leyó bien…ORQUESTA. Aquello no era un hombre orquesta, ni una banda, ni Agujita y su Combo. Aquello era una orquesta de tres pares de calzones. Casi 10 integrantes componían la trulla; desde 2 trompetistas (y uno era mujer -y que si sopla, ja!), bajo, percusión, timbales, congas, en fin “the works”. Lo cómico era que siendo tantos la mitad estaba dentro del local y la otra mitad afuera.

Sentada desde la barra con una Heineken Light en la mano (porque creánme no iba a pedir un vinillo en aquella barra donde la botella de JW Blue Label parecía que llevaba siglos en el estante, hasta telaraña tenía), y en compañía de don Jorge escuchamos a la orquesta entonar con un son que solo en los hoteles o conciertos escuchas. El sonidista se la comió… La pequeña pista daba espacio solo para cuatro parejas bailando. Dos de ellas eran señores bien entraditos en años bailando con sendas gevas, y las otras dos eran parejitas de jóvenes puliendo hebillas. Los doncitos tenían un son, las doñitas tenían un zandungueo que ni la Glory ni la Ivy Queen le llegaban a comparar. Yo como no bailo salsa (sí lo sé, Puertorra y negra y no salseo -que bochorno), no me quedaba de otra que mirar desde las gradas el pariseo sin poder entrar en el. Qué barbaridad!, como diría mi viejo, tendré que pedirle a Santa un bailador o tranzar por unas clases de salsa.

El party estaba en su apogeo, la chica promocionando la Budweiser con su mini traje y tacos de 3 pulgadas no la dejaban auspiciar la fría que por cierto estaba a dos pesos (wow!) Era tanta la cantidad de gente en el chinchorro que poco me faltó para engancharme en la barra. Que realmente no me hubiera molestado, seguro desde allí iba a tener mejor ángulo y creáme cuando les digo que yo sé lo que es encaramarse en una barra. En medio del son los cuatro bartenders pusieron en el counter comida. Yo miraba con recelo haber quién se le había ocurrido ordenar comida con aquel mar de gente sudando y bailando como si estuvieran poseídos. Pero un cliente, ya metidito en palos se nos acercó y nos dijo: “coman, coman que esto es para todos ustedes” … yo lo miré algo confusa. Pero efectivamente la comida era por la casa, y en bandejas de aluminio sacaron guineítos en escabeche, mollejitas y picadera. Yo estaba que no cabía de la alegría con el servicio del chinchorro. Esto si es vida, beber, bailar y comer un dominguito en un chinchorrito donde todos te saludan como si hubieras estado ahí ayer.

A ojo cerrado se los recomiendo. Tanto es así que volví luego a visitar el sitio con par de amigos y lo pasamos de show…..

Y así con el Che-Che Colé, Changó se bebe el trago..

Che
Vamos todos a bailar
al estilo africano
si no lo sabes bailar
yo te enseñaré mi hermano.

A ti te gusta la bomba
y te gusta el baquiné
para que goces ahora,
africano es el bembé.

Che che colé, que bueno e’
Che che cofriza, muerto ‘e la risa…
watch?v=WTFVPO2Z0ms

About Jess!

Consultora de Operaciones de Alimentos y Bebidas. Catadora común y corriente de los placeres de la carne y los espíritus destilados y fermentados.Expertise en Servicio al Cliente...

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s