Viernes en la noche, me siento muy grave. No porque estoy enfermo sino porque bueno tu ya sabes…” decía Rico-Suave en una canción de mi época. Así que este pasado viernes por la noche me sentía grave…de hambre! “Salimos de aquí…”, de casa con ganas de comer algo bueno, diferente, sabroso, pero sobre todo a gusto. Y para mí comer a gusto es comer a cuerpo de rey, que el servicio venga en una copa rebosante y un plato que te entre por los ojos y seduzca el paladar.

Después de un breve debate de 30 minutos de dónde comer (luego de repasar mentalmente los favoritos primeros) decidí que quería ir a “____________ Peruvian Cuisine” (ahí les dejo la imaginación). La selección no fue al azar, en realidad les cuento como un pequeño cuadrito influyó en querer comer en el susodicho restaurante. Hace tiempito atrás, ojeando el periódico sin muchas ganas de leer me topé con un discreto anuncio sobre un restaurante que anunciaba su apertura. El anuncio, pequeño, estaba nítidamente redactado, pulcro en perfecto español y entre líneas se anunciaba con bombos y platillos un nuevo restaurante que alardeaba de su excelente servicio. Caramba, que barato no debió haber sido publicarlo en el periódico más vendido de PR. Y en lugar de reseñar los platillos describía meticulosamente el tipo de servicio de cinco estrellas que se ofrecía en el establecimiento.

Así que luego de debatir donde comer, decidí, seducida por el pedacito de papel y mi morbosidad de averiguar si realmente el servicio era de cinco estrellas, ir a comer allí. De las cinco estrellas prometidas dos estaban de juerga y se cantaron enfermas, una se hizo la loca y bregó como pudo, la cuarta estrella trató y trató y no pudo y con la quinta estrella, la bajé a patadas del cielo y con la punta le dije al dueño: “esto le INKA??” Y no vuelvo…

Si usted, amigo lector, le da un momento de locura temporal, y dentro de esa lucidez que le da, se antoja de montar un restaurante le digo no pierda $$$tiempo$$$ en publicar anuncios engañosos. De hecho, estoy en todo mi derecho de ir a DACO a quejarme. A mi me prometieron 5 ESTRELLAS, esta gente me deben 3!!! Realmente no voy a perder el tiempo en hablarle sobre lo que estuvo mal, pero si lo que pudieron hacer mejor. Mis observaciones son mías, mis sugerencias de mi tintero (que en este caso es un keyboard) al que no le guste no lea, al que le aplique haga algo, al que se sienta aludido que no le duela pero sobre todo AQUEL QUE SALGA A COMER la próxima vez, fíjese bien. Ya usted me dirá si está de acuerdo conmigo o no. Para que tenga idea…lea:  Cómo correr un restaurante sin importar las estrellas.

About Jess!

Consultora de Operaciones de Alimentos y Bebidas. Catadora común y corriente de los placeres de la carne y los espíritus destilados y fermentados.Expertise en Servicio al Cliente...

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