Haber sido mesera, para mí fue una escuela. Pero lo hice con pasión porque servir a otros es innato en mí. Aprendí de mis compañeras de trabajo, de Linda, de Magda, de Barbie…aprendí de mis superiores de Warren, de Anderson Altieri, aprendí de otros departamento como el de Mónica Vázquez y Javier Pagán. Aprendí de mis empleados como Isabel Yalí, la Mayra, Diana, Allen y muchos, muchísimos más…pero como todos no soy perfecta (¡aunque a veces crea que sí!) y cometí errores crasos en F&B….

Saqué hielo de una nevera con un vaso de cristal en pleno “rush” en la barra. El vaso se rompió, el vidrió no se encontró….se tuvo que botar tooooooooooooodo el hielo y buscar más. El bartender estaba literalmente histérico. (Sorry Sammy!)

Le serví papas fritas a un cliente que se frieron en aceite donde se cocinaron calamares empanados. El cliente era alérgico a los mariscos. ¡El Chef por poco me muerde! El cliente por poco se muere….

Sobrecargué una bandeja con diez vasos de cristal (highballs) llenos de piña colada. Tropecé con un cliente y derramé 5 piñas coladas en mi camisa ¡blanca!. Mis compañeras meseras me aplaudieron y gritaron a coro: “Te graduaste”.

Reté a un chef que cuestionó mi inteligencia. Me preguntó que pesaba más; una libra de arena o una libra de plumas. Le contesté que ambas eran una libra y de paso me voltié y agarrándome el pelo le dije: “Yo no soy rubia (I’m not dumb!). El chef era rubio….me botó de la oficina.

Le serví una sopa de minestrone a un indio (hindú) porque era la opción “vegetariana” del menú. El cliente se ofendió, histérico por haber probado carne. ¿Carne? ¡pero si es sopa de vegetales! El chef (José Nazario) me dijo: “chica esa sopa se hace con una base de prosciutto”……cerdo-nerdo. Just shoot me!

Mantuve en mi oficina una botella de Luis V. Cristal Lalique, caja codificada, si la robaban y vendían en Ebay se podía rastrear, hasta el FBI la buscaría. Se vendía a $150.00 el shot (sí, leyeron bien EL SHOT!) y jamás, jamás me atrevía a probarla. La celaba como si fuera la última Coca-Cola del desierto….go figure! El costo de la botella $750.00.

Un cliente que me ordenó un té (siendo yo gerente) se lo llevé frío por error. Cuando el cliente me ripostó que su té estaba frío le dije en broma: “Lo lamento señor, es que se me olvidó meterle el dedo como hacen los meseros aquí para verificar si estaba caliente”….la bromita no le gustó y yo no encontraba donde meterme. Comprendí que mi sentido del humor no es universal.

Le grité a un chef ejecutivo “Me tratas así porque soy mujer…” Me llevó a la oficina, y me preguntó si yo sabía quién era su mano derecha en la cocina y le dije que no. “Es Lucy, y ella es una batallón de mujer. Esta cocina no corre si ella no está”….Ooopp! Sorry chef!

He sido descortés con mis pares (gerenciales de trabajo).

Soberbia con mis empleados (me fastidia que se quejen tanto).

Se le han ido clientes a mis meseros sin pagar y yo he pagado la cuenta de la mesa de mi dinero (unos $200) hasta que mi cándido gerente me enseñó a utilizar la tecla de “House Account” y por supuesto justificar el cargo. (Gracias Ugalde).

He despachado meseros a diestra y diestra (soy izquierda no se crean) para luego arrollarme en el turno porque se quedó varado un crucero. Y me he enrollado las mangas, y servido mesas como cualquier mesero siendo gerencial.

He cruzado la calle a Walgreens para comprarle Pepsi a un cliente cuando el hotel solo vende Coca-Cola. Mis meseros me han mirado con rabia (¡ni te creas que yo voy a hacer lo mismo!).

Le he colado jugo de china a un cliente que lo ha pedido sin pulpa. Mis meseros me han abofeteado por semejante estupidez. (¿Pero qué te crees? ¡Madre Teresa de la Pulpa!) Just shoot her!

Le he dado mi número de teléfono (para aquella época no tenía celular) a clientes impertinentes-insistentes. El número…el de la funeraria Martell. ¡Busca donde enterrar ese muerto porque aquí mijito ni te creas!

He sabido decirle a clientes que me han ordenado un vaso de leche a través de “room service”, si quiere deme los $10 que le va a costar el vaso de leche a la habitación, en Walgreens le compró un galón de leche, una caja de galleras chocolate chips y le sobra. Si el hotel se entera me mata…pero le economicé $3 al cliente.

Me he negado a servirle a un cliente ebrio. ¡Estoy en todo mi derecho! De protegerlo, y proteger el establecimiento de una demanda. Seguro al día siguiente me lo han agradecido (sí claro…).

He coqueteado con clientes siendo mesera…mientras mi esposo mesero se le hierve la sangre. Ser condescendiente con los clientes es bueno pero faltarle el respeto a tu pareja no vale la pena. ¡Ni siquiera por $$$ propina!

He retado y llevado la contraria a un DIRECTOR DE ALIMENTOS & BEBIDAS por complacer a un cliente que se quería casar en mi turno. El cliente se casó, el director me botó….

Le he pagado por debajo de la mesa a los de la cocina por un plato de steak por no comer en la cafetería de empleados. Y también le he pagado al bartender, pero no para beber yo en el trabajo, ¡jamás! sino para que ignore la ristra de tickets de mis compañeras meseras y saque mi orden primero. ¡Ay Dios!

Pero siempre servido a mis clientes de buenas, con pasión, con cariño, porque me gusta, porque me nace…y eso jamás es un ERROR.

About Jess!

Consultora de Operaciones de Alimentos y Bebidas. Catadora común y corriente de los placeres de la carne y los espíritus destilados y fermentados.Expertise en Servicio al Cliente...

2 responses »

  1. Ulises Perez says:

    Anda pal carajo. Eso es tener una maestria en servicio.

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