Esta última semana se convirtió por un instante en un “rollercoaster” emocional que llegó a drenarme al punto de querer rendirme ante la frustración. Pero como siempre pasa, después de la tormenta llega la calma y como aprendí una vez por una telenovela de esas “fresitas”: el sol sale para todos.

Tengo derecho a hacer este cuento, se lo debo a los que se preocuparon por mí y ofrecieron su apoyo incondicional. Se los debo a los que “inadvertidamente” dieron su apoyo a través del “inbox” para no quedar al descubierto frente a sus pares. En fín, este “post” me lo debo a mi misma por mis principios….aquí vamos gústele a quien no le guste.

Con el afán de estar pendiente a detalles me di a la muy mala costumbre (si podemos llamarle así) de husmear donde no me han invitado….mi mirada curiosa, mi necesidad de aprender digirió mi atención a un menú plasmado en féisbuk que capturó mi atención. Tomando en cuenta que soy izquierda y con una personalidad que raya en “borderline” picó mi curiosidad (y mi lengua) los errores ortográficos en el menú. Al principio, suspicaz y corta de mecha cometí el error de “ventear” mis observaciones justo debajo del “post”…al principio el comentario fue diplomáticamente aceptado pero eventualmente la maquinaria de la mala intención engranó sus tuercas y los señalamientos comenzaron a calar hondo….hondo.

Lo curioso del asunto es que por “inbox” se fueron intercambiando impresiones…al principio y constantemente se dio a entender que los errores eran meramente errores y entre carcajadas y buenas intenciones dieron paso a un: “Jessica ya lo arreglé gracias” a un “ck la ortografia!!!!!! JAjaaja como estas… Cada vez que publico algo me acuerdo de ti!!!…. (copy/paste mi gente de mi inbox) …las cosas se tornaron café oscuro.

Ocho días transcurrieron cuando de pronto me percaté que había sido sacada a cyber-patadas del perfil del caballero, yo siendo tan inocente pregunté de inmediato que había pasado pero recibí como respuesta un escueto escrito de llamar por teléfono si quería conocer las razones. Y el teléfono sonó y sonó pero nadie contestó, en la desesperación muy genuina de haber ofendido a un talento nativo comencé desenfranadamente a textear pidiendo disculpas por la afrenta. Me sentía mal, muy mal, jamás fue mi intención ofender.

Pero aparentemente ya la decisión arbitraria había sido tomada en una reunión de caballeros se había discutido abiertamente la “falta de respeto” de esta “jovencita” al corregir a otros. Como yo no me encontraba en la reunión realmente no puedo especular que se dijo, que conjeturas se sacaron pero evidentemente la conclusión había sido unánime… la “Jess” no tiene nuestro apoyo, no tiene nuestro “support”, no tiene nuestro respeto.

Ante la dictadura no me quedó remedio que bajar la cabeza y pedir perdón pero la humildad me duró poco cuando se plasmó en un mensaje por inbox “cuidado a quien corrijes porque puede ser peligroso”….y es aquí donde mis amigos, lectores y detractores se me cuajó entre ceja y ceja ese “fruncido” que caracteriza a las mujeres inteligentes. A mi me supo a amenaza, no sé a ustedes a lo mejor “exagero” como me dijo otro…pero a esta “islanderita” con ínfulas de querer mejorar el servicio (y cuando digo servicio me refiero a que el todo es mayor que la suma de sus partes) se le atravesó primero lo de Ocasio (hi! mom!), luego lo de mujer (indeed) y por último lo de Mayaguezana. Acorralada por el sentimiento abrí la boca y acusé de no comportarse como caballeros, porque a mi mis viejos me enseñaros que cuando algo me disguste o alguien me disguste lo diga de frente y no lo comente a espaldas…en este caso el jurado de doce pares pasaron juicio, dictaron sentencia y exiliaron de golpe y porrazo a la “Jess”.

Por días me comió el alma, lo admito, soy humana, soy mamá, soy mujer, soy profesional, como un grupo de adultos han de reunirse y sin escuchar la otra parte se ponen  de acuerdo para pasar juicio (digo, contando con que esto sea tal y como se recibió en el inbox) hasta el punto de correr de norte a sur, de oeste a este en esta diminuta isla. Pero como dijo Dios, les doy el libre albedrío y al que no le guste que le de “unfriend” y no me quedó de otra que callarme y hacer las pases.

Pero como toda mujer inteligente, luego de repensar las cosas, y evaluar las acciones que desataron los resultados me siento tranquila porque la verdad es que yo no hice nada malo que no fuera desear ver las cosas a través de los ojos del puertorriqueño normal. Por eso les digo nosotros no somos “cerrados”, “cerreros”, “brutos” ni mucho menos “promedio”….conocemos de acentos, de significados, de salsas y otros espíritus destilados. Somos cultos cuando queremos serlos y chinchorreros cuando no nos queda de otra, somos tentados de paladar pero también de intelecto….somos lo que somos y podemos ser lo que queremos.

Y como del árbol caído todos hacen leña para prender el fogón reirse “jajajaja…tu no eres maestro” es el reflejo de mentes estrechas. Tal vez las mujeres inteligentes, boconas, con opinión propia intimidan, porque en el fondo tanta pasión lo único que demuestra es que queremos lo mejor para otros cuando esos otros son el reflejo de nuestras propias experiencias.

No sé digo yo….sabran otros.

En sus lenguas quedo…….como decía Tomassini.

About Jess!

Consultora de Operaciones de Alimentos y Bebidas. Catadora común y corriente de los placeres de la carne y los espíritus destilados y fermentados.Expertise en Servicio al Cliente...

5 responses »

  1. Cómo Criticar Correctamente

    Eventualmente, nos encontraremos en una situación en la que tengamos que dar nuestra opinión a alguien sobre algo.

    Y también, habrán momentos en los que simplemente no estemos de acuerdo con expuesto y deberemos de alguna manera u otra, indicar las fallas, desventajas o lados negativos. En otras palabras, criticar.

    Muchas personas fallan sin embargo en el hecho de que no saben comunicar de manera correcta sus críticas y esto termina generando conflictos. Ciertamente no debería ser así, sobre todo cuando lo que intentamos es comunicar a la otra persona, posibles puntos de vista que le permitan mejorar.

    Así que, hoy quiero hablar un poco respecto a las críticas, y como realizarlas de manera que éstas sean –por un lado, constructivas– y por otro lado, bien aceptadas.

    La crítica debería ser realizada bajo una actitud compasiva. Y es obvio, que lo ideal en un momento en que uno intente criticar el trabajo de otro, es que primero contemos nosotros mismos con la autoridad suficiente (conocimientos, habilidades o talentos) como para estar en posición de lanzar puntos de vista, sin que estos carezcan de sentido.

    El objetivo de una crítica constructiva no debe ser la burla ni el desprecio, sino más bien la inspiración y la motivación a mejorar. Cuando criticamos a la otra persona, esta debe quedar con una idea en su mente, que le permita saber que puede hacer mejor las cosas, esforzarse más, o simplemente tomar caminos diferentes.

    En todo caso, el objetivo final es el de generar una gran empatía.

    Cuando hablamos de “Críticas Constructivas”, la palabra “Constructivas” ineludiblemente se refiere a la creación o consolidación de algo.

    ¿Qué buscamos construir a partir de una buena crítica?

    Lo que finalmente en realidad se busca, es obtener mejores resultados. Si vas a criticar a alguien por lo que hace, o por lo que es, ten en cuenta que tu objetivo deberá ser el que esa persona mejore.

    Si criticas a alguien sin contar con un objetivo de mejoramiento ajeno, en realidad no estarás criticando sino humillando o despreciando a otros. Y como sabrás si me sigues desde hace algún tiempo, confío en que la Ley de la Atracción se encargará de que justamente tú obtengas lo mismo en algún momento de tu vida.

    Por eso si quieres que todo en tu vida marche bien, haz tú las cosas bien.

    Encárgate de criticar correctamente a los demás, de manera que estos puedan darse cuenta que tiene mucho para mejorar y que de hecho, pueden aprender de ti. No seas un peso para ellos. No te conviertas en el lastre con el que deben cargar cada vez que se enfrentan a mostrar lo que tienen por miedo al rechazo.

    Conviértete en un amenizador de todo el proceso de la crítica y reúne opiniones e ideas en torno al concepto a tratar. Que lo que se logre sea una comunicación bidireccional y no una charla magistral. No vas a imponer ideas en la mente de nadie, simplemente compartirás tu punto de vista.

    Una buena manera de criticar es dar ejemplos positivos. Si manejamos un lenguaje positivo, la otra persona subconscientemente sabrá que no contamos con ideas destructivas para ella, y que lo que pretendemos es ayudar.

    Intenta brindar tu confianza y dejar que todo fluya de manera tal que puedas ponerte en el lugar de la otra persona, y comprender por qué ha hecho las cosas, de la manera en que las hizo.

    Comprensión, parece ser la palabra clave en cuestiones de críticas. No cualquiera viene y nos critica el trabajo dejándonos una enseñanza y un punto de partida para el mejoramiento. Casi todo el mundo se enfoca en ver lo negativo, en señalarnos y en rechazarnos –de cierta forma– por ello.

    Si logras cambiar tu actitud y hacer que ésta sea diferente a la de todo el mundo, la gente empezará a notar que eres alguien simplemente diferente. Empezarán a confiar en ti.

    La confianza por parte de los demás, es algo indispensable en este mundo hoy en día. Para las buenas relaciones, para los negocios y para el apoyo mismo de la raza humana, es necesario que otros confíen en uno.

    En principio existirá cierta tensión de ambas partes al momento de lanzar la crítica, pero no se debe dejar de tener en cuenta el hecho de que se pretende ayudar a mejorar y a crecer.

    Los padres pueden hacerlo con sus hijos, pueden dejar de criticar indiscriminadamente, y ponerse en su situación, comprender y tratar de comunicar un punto de vista de manera que este sea visto como mejor y más viable, y por supuesto, encaminado finalmente (mediante la confianza) a lograr un cambio substancial que en últimas, sea de beneficio de ellos.

    http://www.sebascelis.com/como-criticar-correctamente/

    • Durante la reunión semanal que realiza una empresa de insumos computacionales, se da a conocer el presupuesto para el nuevo departamento dedicado a desarrollar aplicaciones para smartphones.
      La exposición va bien encaminada, hasta el instante en que intervienen los ejecutivos de alto nivel: “en general me parece bien, pero creo que deberías modificar el inicio de la propuesta, puesto que perjudica al resto”, dice uno de ellos.
      El expositor, algo molesto con las palabras de su jefe, interpreta el mensaje de manera errónea. Y al finalizar la junta, se encierra en su oficina con el afán de reformular por completo el documento.
      Una actitud apresurada considerando que le recomendaron transformar sólo el principio.
      Como acabamos de comprobar, ejercer un “claro feedback” resulta crucial dentro de la comunicación de una empresa, en especial cuando se trata de críticas que buscan modificar ciertos aspectos de un proyecto.
      El cuidado aumenta en situaciones de tensión y estrés, donde la malintepretación está en su pick máximo. ¿Cómo puedes evitarlo?
      Dar un voto negativo no es fácil, pero si se hace correctamente puede convertirse en una conversación bastante fructífera. Lee con atención la siguiente lista de consejos y sabrás cómo afrontarlo:
      Si puedes, encuentra un lugar privado
      A nadie le gusta recibir un voto negativo frente a los demás. Cítalo a tu oficina, llama a la persona a la sala de conferencia o pasa al comedor si está desocupado.
      Se específico
      De nada sirve decirle a alguien que “tiene una mala actitud”. Necesitas identificar acciones específicas de la persona.
      Controla tus emociones
      Tú no quieres entregar ni recibir críticas cuando estás enojado o molesto. Lo más probable es que termines diciendo algo que realmente no quieres decir.
      Reitera ideas
      Podemos repetir nuestras ideas con otras palabras para verificar que el mensaje es interpretado correctamente por parte de nuestros interlocutores, aunque sus estilos de razonamiento sean diferentes al nuestro.
      Comprueba
      Asegúrate de que se ha comprendido bien lo que dijiste y que expresaste bien lo que quisiste decir.
      Deja hablar
      Después de haber hablado, da a la otra persona la oportunidad de responder o refutar sus declaraciones. Escucha lo que tiene que decir.
      Definir los siguientes pasos
      Si hay cosas específicas que el empleado necesita para empezar a hacer o dejar de hacer, asegúrate de que estén claramente identificadas.

      http://www.altonivel.com.mx/5465-como-criticar-de-manera-adecuada.html

    • Jess! says:

      Gracias Rafael, aprendimos mucho con lo sucedido, que para bien sea, y aprendimos tambien de tu aportacion. Gracias!!

  2. Nilda says:

    ME encantó, especialmente este párrafo, más su última parte:

    “Pero como toda mujer inteligente, luego de repensar las cosas, y evaluar las acciones que desataron los resultados me siento tranquila porque la verdad es que yo no hice nada malo que no fuera desear ver las cosas a través de los ojos del puertorriqueño normal. Por eso les digo nosotros no somos “cerrados”, “cerreros”, “brutos” ni mucho menos “promedio”….conocemos de acentos, de significados, de salsas y otros espíritus destilados. Somos cultos cuando queremos serlos y chinchorreros cuando no nos queda de otra, somos tentados de paladar pero también de intelecto….somos lo que somos y podemos ser lo que queremos.”

    Sique que a la larga van a aprender, cuando cambiemos y ellos se queden igual.

    Saludos,

    Nilda

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